19 de junio de 2014

Cuando miro atrás en mi vida y veo todo por lo que pasé, todos los sufrimientos, las alegrías, los besos, las peleas, ahí es donde me pongo a escribir. Creo que no quiero dejar ir el pasado porque es lo que (por no decir lo único) más me mantiene creativo.
Como artista vivo con el corazón roto y con una lágrima en la mejilla constantemente, y si no es así, vuelvo a romperme el corazón y fuerzo una lágrima porque así es como mi mano puede empezar a mover la lapicera.
Necesito eso. En mi vida la relación entre arte y nostalgia es una relación simbiótica. Se combinan y complementan como el yin y el yang. Mi arte no puede vivir sin nostalgia. Mi nostalgia no vive sin arte. No puedo vivir sin arte, pero tampoco sin nostalgia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario